Si le preguntas a nuestro asistente si un dolor de cabeza es normal, no te va a responder. Te va a decir que esa pregunta es médica y te va a acercar a donde sí pueden responderla. Lo hace por diseño, no por falta de capacidad.
Evaluar un síntoma es un acto clínico. Hacerlo bien exige contexto que una app no tiene; hacerlo mal tranquiliza a quien no debería estar tranquila. El costo de derivarte de más es un toque; el costo de tranquilizarte de más no lo vamos a pagar nosotros.
Por eso la pantalla de señales de alarma no tiene una sola casilla que llenar: publicamos la lista oficial citada, idéntica para todas, y las acciones que ofrece siempre escalan — no existe «probablemente no es nada» en nuestro vocabulario.
Ese límite está escrito en el código, en la base de datos y en nuestras pruebas automáticas. Si algún día lo ves roto, repórtalo: lo tratamos como el defecto más grave que podemos tener.
Este blog habla de trámites y de cómo funciona el sistema de salud. No evalúa síntomas ni sustituye la consulta con tu médico o tu partera. Si es una urgencia, llama al 911.
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